Opinión | Tlaxcala avanza con rumbo firme: el reconocimiento de Sheinbaum a Cuéllar fortalece la transformación

Por Víctor Rodríguez

El reconocimiento que hizo recientemente la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a la gobernadora Lorena Cuéllar no es solo un gesto simbólico ni un protocolo político. Es, ante todo, un respaldo firme al trabajo honesto y comprometido que se ha venido consolidando en Tlaxcala bajo los principios de la Cuarta Transformación.

Durante la inauguración de la planta de tratamiento de aguas residuales, la presidenta Sheinbaum calificó a Lorena Cuéllar como “una gobernadora de gran tamaño”, una expresión que no solo honra, sino que refleja con claridad lo que millones de tlaxcaltecas atestiguan día con día: una mandataria cercana, efectiva y decidida a transformar la vida de las personas.

La planta, que forma parte de una estrategia ambiental de largo alcance, representa más que infraestructura; simboliza un cambio de paradigma en la relación entre el gobierno y la ciudadanía, en donde el cuidado del medio ambiente y el acceso a servicios dignos se convierten en derechos garantizados y no en promesas incumplidas.

En Tlaxcala, los resultados hablan. Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), entre 2020 y 2022, más de 50 mil personas salieron de la pobreza en el estado, y se ha reducido significativamente el rezago en servicios básicos. Estos avances no son casuales. Son el resultado de una política pública alineada entre los tres niveles de gobierno y centrada en el bienestar de la gente.

El respaldo de Claudia Sheinbaum no sólo honra a una gobernadora. Es también un mensaje claro de que Tlaxcala forma parte esencial del proyecto de transformación nacional. La unidad entre el gobierno federal y estatal es indispensable para seguir avanzando en justicia social, igualdad y desarrollo sostenible. Y ese abrazo simbólico que recibió la dirigente estatal de Morena, Marcela González, reafirma la fortaleza y cohesión del movimiento en nuestro estado.

Hoy Tlaxcala ya no es visto como un estado rezagado o relegado. Es ejemplo de organización, de resultados tangibles, de compromiso ambiental y social. En infraestructura, se han construido más de 120 kilómetros de carreteras en dos años; en salud, se ha fortalecido la cobertura del IMSS-Bienestar; en educación, se han rehabilitado más de 300 escuelas públicas en todo el estado.

Y lo más importante: estos avances se han logrado con una visión humanista y transparente. Lorena Cuéllar ha demostrado que se puede gobernar con honestidad y resultados. Por eso, el reconocimiento de Claudia Sheinbaum no es solo bien merecido, sino inspirador.

Desde Morena Tlaxcala se continuará caminando con firmeza, unidad y convicción. Trabajando de la mano con los gobiernos estatal y federal, se seguirá construyendo un estado donde nadie se quede atrás. Porque como lo ha dicho la presidenta Sheinbaum, la transformación no se detiene, y en Tlaxcala, vamos por el camino correcto.