Operadores del C5i, bajo estricto control de confianza y monitoreo constante
Tlaxcala.- El Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C5i) opera bajo un estricto sistema de control para sus operadores y despachadores, que inicia desde la convocatoria de ingreso, cuando se define un perfil específico y establecido para cada actividad dentro del centro y del secretariado.
Como parte de este control, los operadores son sometidos a exámenes de control de confianza que, a diferencia de otros servidores públicos, exigen un nivel alto y específico según el perfil del puesto. El centro de control de confianza es el encargado de definir estos perfiles y niveles de evaluación para cada operador, con el objetivo de evitar que la delincuencia organizada pueda permear en el personal.
A los mecanismos de evaluación se suman dispositivos físicos y tecnológicos de vigilancia interna: cámaras al interior de todo el C5i —prácticamente una por operador— y un centro de monitoreo específico dentro del secretariado que permite supervisar en tiempo real la actividad de cada despachador.
La normatividad interna también restringe el ingreso de teléfonos celulares, cámaras y dispositivos como memorias USB a las estaciones de trabajo, las cuales, además, permanecen con los puertos deshabilitados. El acceso al sistema se realiza mediante inicio de sesión individual, lo que genera un historial detallado de qué cámaras monitorea cada operador, durante cuánto tiempo y qué información queda registrada.
En cuanto al resguardo de equipos personales, el personal de seguridad recibe y guarda los teléfonos de los operadores al ingresar a sus turnos. No obstante, se aclaró que el personal no queda incomunicado: todos tienen acceso a realizar una llamada telefónica, siempre con la presencia de un supervisor, para atender asuntos personales o situaciones de emergencia familiar.
Respecto a las vías de comunicación del estado, se explicó que, si bien Tlaxcala tiene bien definidos sus accesos carreteros y salidas, no es posible identificar un municipio o vía específica como foco de riesgo permanente, debido a fenómenos como la movilidad delincuencial y el llamado reloj criminológico, que hacen que los eventos se presenten de manera variable en distintas vías de comunicación.
