Reconoce Medio Ambiente vacío para sancionar transporte altamente contaminante en Tlaxcala

Dependencia estatal admite limitaciones ante unidades con concesión federal; ciudadanos enfrentan trabas para denunciar

El titular de la Secretaría de Medio Ambiente en Tlaxcala, Pedro Aquino, reconoció que la dependencia carece de mecanismos efectivos para sancionar a vehículos de transporte y carga que circulan en las principales vías del estado y que, de forma evidente, emiten altos niveles de contaminantes.

Durante una declaración, el funcionario señaló que muchas de estas unidades no están bajo regulación estatal debido a que operan con concesiones federales, lo que limita la capacidad de acción del gobierno local frente a un problema que impacta directamente en la calidad del aire.

La situación resulta especialmente preocupante, ya que estos vehículos —en su mayoría de carga y transporte público— generan emisiones visibles de humo, provocando la inhalación de smog por parte de automovilistas y peatones que circulan a su alrededor.

Pese a ello, la única alternativa planteada por la autoridad estatal es que los ciudadanos presenten denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), proporcionando datos como el tipo de vehículo, número de placas y ubicación del hecho.

No obstante, este mecanismo ha sido calificado como poco práctico e ineficiente, ya que las unidades señaladas se encuentran en constante circulación, lo que dificulta recabar la información solicitada en tiempo real.

A ello se suma que, en muchos casos, las placas de los vehículos —particularmente de empresas de transporte público como ATAH— se encuentran deterioradas o despintadas, lo que impide su correcta identificación y, por ende, la posibilidad de proceder con una denuncia formal.

Este escenario evidencia un vacío en la coordinación entre autoridades estatales y federales, así como la falta de una estrategia clara para atender un problema ambiental que afecta de manera directa la salud de la población.

Mientras tanto, los ciudadanos continúan expuestos a altos niveles de contaminación sin que exista una ruta efectiva para exigir la regulación de estas unidades ni sanciones para quienes incumplen con las condiciones mínimas para circular.