Hoy celebramos cuatro años de transformación

¡Muy buenos días a todas y todos!

PROFUNDA, cuatro años de trabajo incansable y de resultados palpables, pero, sobre todo, cuatro años de reafirmar una convicción: que el poder años de reafirmar una convicción: que el poder sólo tiene sentido si se pone al servicio del pueblo.¡Gracias a cada una y a cada uno de ustedes!  A las familias que han hecho suyo este gobierno, a las trabajadoras y trabajadores que sostienen con su esfuerzo la vida diaria, a las maestras y maestros que educan con amor, a las campesinas y campesinos que siembran futuro, a las  juventudes que sueñan, crean y se organizan, a las mujeres y hombres que todos los días construyen
con esperanza esta Nueva Historia. Esta gran transformación es el resultado de la VOLUNTAD CIUDADANA. Vino del corazón y de la conciencia de un pueblo que dijo “¡basta!” a la corrupción, al abandono y a la desigualdad.
Hace cuatro años, Tlaxcala decidió caminar con millones de mexicanas y mexicanos hacia una nueva forma de entender la política, no como un privilegio, sino como servicio; no como negocio, sino como una causa; no como poder sobre los demás, sino como poder servir a los demás.
Tlaxcala cumple 500 años de su fundación: Medio milenio de memoria, resistencia y dignidad. Medio milenio en el que este pueblo supo mantenerse fiel a su alma, un pueblo que nunca se rindió, un pueblo que ha elegido caminar con la frente en alto.
Eligieron la fuerza de la palabra y la visión del  futuro para preservarse. Y en ese instante, no solo se SALVÓ a sí misma, sino abrió un destino más grande, un destino que alcanzó a todo México y más allá de sus fronteras. Aquella decisión no fue de sometimiento, fue de visión, y de sabiduría política.
Desde entonces, el espíritu tlaxcalteca no se ha quebrado. Seguimos siendo un pueblo que no se rinde, que abre caminos, que siembra futuro. Ese mismo espíritu vive hoy en nuestras obras, en  nuestras calles y en las mujeres y hombres que trabajan cada día por sus familias.
¡Nuestra voz cuenta, y nuestro ejemplo inspira!
Cuando iniciamos este gobierno, muchas personas se preguntaban donde quedaba Tlaxcala, o nos veían como el estado más
pequeño, el de menor presupuesto, el que debía esperar a los demás. Pero Tlaxcala demostró nuevamente que la grandeza no se mide en kilómetros ni en pesos, sino que se mide en dignidad y en el amor a su pueblo.
Sí, somos el estado más pequeño eográficamente, pero no somos el menos poblado.
Tenemos más habitantes que Campeche, Nayarit,Baja California Sur y Colima.  Y aunque contamos con el presupuesto más
limitado del país, hemos realizado con recursos propios, obras de gran envergadura, más inversión social y más bienestar, porque solocuidando los recursos del pueblo, no robando, no mintiendo y no traicionando, es como alcanza para más.
En Tlaxcala, con pocos recursos, hemos hecho lo más grande: transformar la vida de la gente. Y cuando antes no nos veían, ni existíamos para muchos, hoy Tlaxcala es reconocida por muchas acciones.
Siempre he dicho que los tlaxcaltecas no somos del montón, tenemos el compromiso de dar lo mejor. Por eso hoy somos ejemplo nacional en los siguientes aspectos.
En materia AMBIENTAL, uno de nuestros proyectos fue la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, que se convirtió de una planta mal oliente en un lugar de recreación y de naturaleza  viva, que además limpia el agua y la regresa al río y se reutiliza para el campo. Este modelo, hoy, es ejemplo nacional y se replicará en otros estados; además después de 50 años de contaminación, hoy Tlaxcala es pionero en el saneamiento del río Zahuapan y Atoyac, nos  corresponderá a todos cuidar de él.
En SALUD, la Unidad de Cirugías de Mínima Invasión que visitó nuestra presidenta, será replicada en 12 estados, aquí se realizan de  manera ambulatoria cirugías que disminuyen los  tiempos de espera en forma considerable. Además, el ITAES hoy cuenta con el equipo de resonancia magnética y tomógrafo más avanzado de América Latina con reconocimientos internacionales.
En BIENESTAR SOCIAL, el programa de Atención  Médica a Domicilio para nuestros adultos mayores del DIF, inspiró a nuestra presidenta aser un programa nacional.
En EDUCACIÓN, somos referente, no sólo porque  el modelo arquitectónico de la Universidad Rosario Castellanos que ya se construye en  Teolocholco será replicado en otras entidades, así  como los nuevos bachilleratos estatales, que ya suman 22, son ejemplo para la estrategia de uso de infraestructura física de tiempo completo para  beneficio de nuestros jóvenes.
En INCLUSIÓN, somos el primer estado en construir con recursos propios un Centro de  Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón, y  construimos la primera estancia infantil del país para hijos de madres trabajadoras de empresas y  que el próximo año, se construirán 176 en todo el país.
En DESARROLLO RURAL, nuestro Programa de  Autosuficiencia Alimentaria ha sido adoptado por Boyacá, Colombia.
En ECONOMÍA, el polo de desarrollo económico  de Huamantla, será el primero del país en inaugurarse, con una inversión histórica de más de 540 millones de dólares que generarán 5,000 empleos.
Podemos hablar de muchos temas en donde hoy  Tlaxcala es primer lugar y ejemplo nacional, como  en vacunación, en el programa “Vida Saludable”,  en la apertura de 37 clínicas de las emociones y la  creación de las 60 procuradurías para atender a la niñez.
¡Hoy Tlaxcala inspira a México con las victorias diarias de su pueblo guerrero! Lo que hemos hecho no son solo obras, son actos
de justicia. Detrás de cada carretera, de cada universidad, de cada bachillerato, de cada hospital, hay un principio del Humanismo que guía nuestro gobierno.
El gran ex presidente Andrés Manuel López Obrador nos enseñó que el Humanismo Mexicano significa poner al ser humano en el centro de nuestro interés.  Que el presupuesto debe ser aplicado para que sirva a la gente, y no al revés.
Que no puede haber paz sin justicia, ni felicidad si ésta no es colectiva. Y hoy, junto a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, continuamos en esa ruta de gran visión, que transforma con sensibilidad y con razón. Hoy una mujer encabeza el segundo piso de la Cuarta Transformación y Tlaxcala aporta cimientos sólidos al país. México ha conocido etapas de cambio, pero pocas  veces verdaderas transformaciones. Después de la Independencia, cuando el pueblo rompió las cadenas del dominio extranjero. Después de la Reforma, cuando se separó la fe de los privilegios. Después de la Revolución, cuando se reclamó tierra y justicia.
Hoy vivimos la Cuarta Transformación, que no sólo es una forma más de gobernar, sino un renacimiento moral, una reconciliación entre el pueblo y su gobierno. Tlaxcala, como siempre, ha estado del lado correcto de la historia.
Nuestros pueblos originarios, nuestras mujeres,  nuestros jóvenes, nuestros trabajadores, son los protagonistas de este nuevo capítulo.
Y aquí lo decimos con orgullo: Amor con amor se paga.
El pueblo ha respondido con confianza, y este  gobierno ha respondido con trabajo, honestidad y resultados.
En cuatro años realizamos 6,203 obras que educan, sanan, protegen y devuelven esperanza,  entregando 6 obras diarias. Sin corrupción y cuidando los recursos del pueblo esto ha sido posible.
Desde el levantamiento de nuevas universidades  hasta hospitales; desde viviendas, hasta un C5i que Tlaxcala esperó por décadas, y de nuevas  ciudades que hoy serán parte de la Nueva Historia de Tlaxcala.
Cada obra ha sido pensada y creada para beneficio del pueblo.
Es una muestra de que la transformación la hemos construido con amor a Tlaxcala y a su  gente.
Hoy, nueve de cada diez hogares tlaxcaltecas  reciben un apoyo directo del gobierno federal o estatal.
Tuvieron que pasar 4 décadas para que hayamos  logrado reducir la pobreza extrema y alimentaria. Creamos más universidades en menos tiempo  que en toda la historia de Tlaxcala. Y estamos a punto de levantar bandera blanca en  electrificación total.
Pero aún hay mucho por hacer, porque la  transformación no se detiene, se profundiza. Nuestra meta no es solo cambiar las estructuras,  sino transformar las conciencias, las relaciones y  la forma de vivir juntos.  La unidad es nuestra mayor fuerza.
Hoy los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial caminan de la mano.  Y más allá de las diferencias ideológicas, nos une  el amor por Tlaxcala.  Quien ama esta tierra, la sirve con ética, compromiso y orgullo.
Tlaxcala nació unida, y esa unidad sigue siendo la  semilla de su grandeza.
Por eso decimos que Tlaxcala sabe vivir en  armonía. Aquí las fiestas, los mercados, las danzas y las  ferias son expresión de un pueblo vivo, solidario y  alegre.
Hoy 22 países invierten en Tlaxcala.  Hoy generamos más empleos formales que nunca.
Hoy recibimos turistas de todo el mundo, con una derrama económica sin precedentes, porque ya  demostramos que ¡Tlaxcala SÍ EXISTE y además,
está de moda!
La Cuarta Transformación nos enseñó que el  poder político debe separarse del poder económico. Que los intereses del dinero no pueden mandar  sobre la voluntad de un pueblo.
Que la democracia no se negocia, se ejerce.  Que las leyes deben proteger al pueblo y no a los privilegios.
Debemos garantizar que los recursos del pueblo se usen con honestidad.
Es asegurar que la política nunca más se use para  dividir, sino para unir.
El poder ya no se impone, se gana con el corazón.
El poder ya no pertenece a unos cuantos,  pertenece al pueblo.
Y mientras el pueblo conserve el poder, la Cuarta  Transformación será invencible.  Quiero decirles que una de las cosas más
hermosas de mi vida es el poder servir a Tlaxcala,  lo disfruto inmensamente, cada día pongo mi mayor esfuerzo para dejar un legado de trabajo, resultados y de amor.
Seguiré defendiendo la Cuarta Transformación  porque hacerlo es defender el alma de México.
Amigas y amigos:
Hace cuatro años, Tlaxcala eligió una Nueva  Historia.
Hoy celebramos no sólo un aniversario, sino las victorias cotidianas de su pueblo.  Porque esta tierra, pequeña en territorio, es
inmensa en dignidad, en cultura y en amor.  Nos quedan aún 682 días para redoblar esfuerzos y hasta el último instante de mi gobierno le responda  al pueblo porque a él nos  debemos; no es tiempo de distracciones, llegará el momento para continuar transformando a Tlaxcala.
Sigamos haciendo historia con el corazón.
Porque sin Tlaxcala, no hay México.
¡Que viva Tlaxcala!
¡Que viva la Cuarta Transformación!