El wokismo en México: una corriente que divide opiniones

Víctor Rodríguez

Tlaxcala, México. – El término wokismo ha ganado espacio en la conversación pública, generando debates que van desde la política hasta la cultura popular. Aunque nació en Estados Unidos como una forma de describir a quienes están “despiertos” ante las injusticias sociales, en México el concepto se ha adaptado y provoca opiniones encontradas.

¿Qué es el wokismo?

La palabra proviene del inglés woke, que significa “despierto”. En su origen, hacía referencia a la conciencia frente al racismo y la discriminación. Con el paso del tiempo, se amplió a otras luchas sociales, como la igualdad de género, los derechos de la comunidad LGBT+ y la justicia ambiental.

Actualmente, el wokismo es visto por algunos como una herramienta necesaria para impulsar inclusión y respeto; mientras que otros lo consideran una corriente que fomenta excesos de corrección política, censura o imposición ideológica.

Ejemplos en México

Lenguaje inclusivo

En universidades y colectivos se promueve el uso de términos como todes o compañeres. Defensores aseguran que da visibilidad a personas no binarias; críticos lo califican como innecesario y contrario a las reglas del idioma.

Monumentos y memoria histórica

En 2021, la estatua de Cristóbal Colón fue retirada de Paseo de la Reforma en la Ciudad de México para dar lugar a una figura femenina indígena. La decisión fue celebrada como un acto de justicia histórica, pero también acusada de ser un gesto de wokismo que “borra” la historia.

Cultura y medios

Cada vez más producciones audiovisuales mexicanas incluyen personajes LGBT+, indígenas o con discapacidad. Para algunos, se trata de un avance en la representación de la diversidad; para otros, es un ejemplo de que el wokismo impone agendas ajenas al interés narrativo.

Redes sociales

Celebridades y figuras públicas mexicanas han sido criticadas masivamente por comentarios clasistas, machistas o discriminatorios. En ciertos casos han perdido contratos o seguidores. Mientras unos lo ven como un acto de rendición de cuentas, otros lo consideran un linchamiento digital propio de la llamada “cultura de la cancelación”.

Un debate abierto

El wokismo en México refleja un choque cultural: sectores que buscan transformar normas y prácticas para hacerlas más incluyentes, frente a quienes defienden la tradición y temen una pérdida de libertad de expresión.

Más que un fenómeno aislado, el wokismo se ha convertido en un punto de referencia en la discusión sobre cómo debe avanzar la sociedad mexicana en materia de inclusión y respeto. Lo cierto es que, lejos de resolverse pronto, este debate seguirá marcando la agenda pública y mediática en los próximos años.