Cuando la opacidad eclipsa al discurso

Por Víctor Antonio Rodríguez Carrasco

La rueda de prensa denominada Diálogo Circular, organizada por la Coordinación de Comunicación del Gobierno del Estado de Tlaxcala, tenía como objetivo informar a la ciudadanía sobre los avances y acciones del Sistema Estatal DIF y de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIST). En el papel, se trataba de una jornada de rendición de cuentas. En la práctica, terminó revelando algo más profundo y preocupante: la distancia entre el discurso institucional y la realidad que viven ciudadanos y trabajadores al interior de una dependencia clave para la salud pública.

La directora del DIF estatal cumplió con su papel al presentar programas sociales, entrega de apoyos y eventos para la niñez. Sin embargo, fue la intervención de la titular de la COEPRIST, la Dra. Mónica Yazmín Jiménez Gutiérrez, la que marcó el tono más delicado de la jornada. Su exposición se centró en anuncios para 2026, nuevas oficinas, certificaciones, operativos y una narrativa de combate a la corrupción. Paradójicamente, ese mismo discurso contrastó de manera directa con los señalamientos que pesan sobre su propia gestión.

En los últimos meses, han surgido denuncias ciudadanas y testimonios de trabajadores de la COEPRIST que describen un ambiente interno de presión, castigo y discrecionalidad. Entre los señalamientos más graves están los presuntos descuentos salariales permanentes de hasta el 50 por ciento aplicados de manera punitiva, así como cooperaciones “voluntarias” que, en los hechos, serían obligatorias para diversos eventos o actividades. Aunque la Dra. Jiménez Gutiérrez negó que existan cuotas forzadas, la existencia reiterada de estas quejas, expresadas en redes sociales y en redacciones de medios locales, pone esa versión en entredicho.

Pero la opacidad no se limita al interior de la dependencia. Hacia afuera, comerciantes de distintos municipios han denunciado multas que consideran exageradas y aplicadas de manera discrecional durante las verificaciones sanitarias. En este contexto, este medio cuestionó directamente a la titular sobre la existencia de un tabulador oficial y público que permita a cualquier negocio verificar si una multa corresponde realmente a la infracción cometida. La respuesta fue, por decirlo suavemente, evasiva: se limitó a señalar que “los costos están en la página de la Secretaría de Salud”, sin precisar rutas, documentos, ni mecanismos claros de consulta.

Ese tipo de respuestas no fortalece la confianza ciudadana; la erosiona. En un entorno donde la corrupción ha sido históricamente una herida abierta en las instituciones públicas, la transparencia no es un favor, es una obligación. Si existe un tabulador oficial, debería estar claramente accesible, desglosado y difundido. Si no lo está, entonces el terreno queda fértil para el abuso, la extorsión y el uso discrecional del poder.

La sensación que quedó flotando en la sala no fue la de una dependencia abierta al escrutinio, sino la de una oficina incómoda frente a las preguntas que importan. Hablar de grandes operativos, certificaciones ISO y estrategias futuras resulta atractivo en el discurso, pero no sustituye la necesidad de responder de manera directa a acusaciones concretas de corrupción y abuso de autoridad.

Aquí surge una pregunta de fondo: ¿es la COEPRIST una institución que está fortaleciendo al gobierno del estado o una que, por sus prácticas opacas, lo está debilitando? Cuando una dependencia encargada de proteger la salud pública se ve envuelta en señalamientos de castigos laborales, cuotas internas y multas sin claridad, el problema deja de ser administrativo y se vuelve político.

La gobernadora Lorena Cuéllar ha insistido en un gobierno de cero corrupción. Si esa consigna es real, entonces no basta con inaugurar oficinas con cámaras o anunciar operativos. Se necesita voluntad para revisar, auditar y, si es necesario, corregir a fondo. Porque cuando la opacidad se normaliza en una institución, no sólo se daña a sus trabajadores o a los comerciantes: se lastima la credibilidad de todo el gobierno.

Y esa, en tiempos de desconfianza social, es una factura que ningún estado debería estar dispuesto a pagar.

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GOBIERNO ESTATAL TRANSFORMA LA VIDA DE MILES DE TLAXCALTECAS: 59 MIL AYUDAS FUNCIONALES Y MÁS DE 13 MIL TINACOS ENTREGADOS. * La Secretaría de Bienestar informó que de 2022 a 2026 se entregaron 59 mil 928 ayudas funcionales a personas con discapacidad y se benefició a 13 mil 874 hogares con tinacos, fortaleciendo la inclusión, la movilidad y el acceso al agua de los sectores más vulnerables. Con una cobertura que alcanza los 60 municipios del estado, la Secretaría de Bienestar estatal informó que de 2022 a 2026 ha entregado 59 mil 928 ayudas funcionales a personas con discapacidad y ha beneficiado a 13 mil 874 hogares mediante el programa «Tinacos para tu Vivienda», informó la titular de la dependencia, María Estela Álvarez Corona, durante los Diálogos Circulares de la Coordinación General de Comunicación. Durante los Diálogos Circulares, la titular de la Secretaría de Bienestar, María Estela Álvarez Corona, explicó que entre los apoyos entregados destacan 38 mil 630 pañales para población infantil y adulta, 8 mil 220 plantillas ortopédicas, 2 mil 905 bastones, 2 mil 566 sillas de ruedas, 2 mil 340 colchones y cojines antiescaras, 2 mil 230 andaderas, así como auxiliares auditivos, prótesis de miembro inferior, muletas y sillas especiales para personas con parálisis cerebral. La funcionaria recordó que este programa opera desde 2022 para atender a personas con discapacidad permanente o temporal, con el objetivo de brindarles mayores condiciones de independencia y facilitar su integración a la vida cotidiana. «Este tipo de ayudas marca un antes y un después en la vida de las personas con discapacidad, porque les permite recuperar movilidad, autonomía y mejorar significativamente su calidad de vida», afirmó la secretaria de Bienestar. Para ejemplificar el impacto de esta política pública, Álvarez Corona compartió el caso de Arcelio Paredes, persona con discapacidad motriz y licenciado en Artes Plásticas, quien fortaleció su independencia gracias a los apoyos recibidos. Asimismo, destacó la historia del niño Aarón, beneficiario de un bastón para personas con discapacidad visual y de terapias que han favorecido su desarrollo y movilidad. En otro de los programas prioritarios de la dependencia, la secretaria informó que uno de cada cuatro hogares tlaxcaltecas identificados con carencia de almacenamiento de agua ya cuenta con un tinaco, acciones que han beneficiado a 13 mil 874 hogares que requieren este apoyo en la entidad. Detalló que el programa «Tinacos para tu Vivienda» contempla la entrega de un tinaco de mil 200 litros, acompañado de un kit completo para su instalación y funcionamiento, dirigido a familias en situación de vulnerabilidad con dificultades para almacenar agua de forma segura. La estrategia ha mantenido una cobertura constante durante los últimos cuatro años, con 3 mil 192 entregas en 2023, 3 mil 593 en 2024, 3 mil 547 en 2025 y 3 mil 542 durante 2026, consolidándose como una de las acciones sociales con mayor alcance en materia de bienestar. La titular de Bienestar subrayó que este apoyo no solo permite almacenar agua, sino que fortalece el abastecimiento continuo, mejora las condiciones de higiene, contribuye al bienestar familiar, favorece la accesibilidad y brinda mayor seguridad hídrica, especialmente en comunidades donde el suministro del líquido es intermitente. Finalmente, Álvarez Corona afirmó que estas acciones reflejan una política social que atiende necesidades reales de la población y contribuye a reducir las brechas de desigualdad. «Nuestra prioridad es que el bienestar se traduzca en mejores condiciones de vida para las familias tlaxcaltecas. Cada apoyo entregado representa una oportunidad para brindar mayor dignidad, inclusión y justicia social a quienes históricamente habían permanecido rezagados», concluyó.