Armenta reconoce fallas en Comunicación Social y reaviva polémica por confrontación con la prensa

Puebla, Pue.— Durante sus conferencias denominadas “Mañanera”, el gobernador de Alejandro Armenta Mier lanzó una crítica severa contra el área de Comunicación Social de su gobierno, al considerar que la estrategia actual es obsoleta y comparable con prácticas de antiguos regímenes panistas y priístas.

En su mensaje, el mandatario expresó su inconformidad por la forma en que se comunica el quehacer gubernamental, señalando que su administración se comunica “con lanzas y piedras”, desaprovechando los recursos digitales, las plataformas contemporáneas y el potencial de las redes sociales para posicionar las acciones de gobierno ante la ciudadanía.

La declaración dejó al descubierto una evidente crisis interna en el área de comunicación, así como la falta de claridad sobre quién coordina actualmente esta dependencia. Hasta el momento no se ha confirmado oficialmente si dicha responsabilidad continúa en manos de José Tomé Cabrera, ya que las ruedas de prensa realizadas en la Ciudad de México no son encabezadas por él, y en Puebla se percibe un cambio en las funciones del director de Comunicación Social que hasta hace unos meses ocupaba el cargo, sin anuncio formal alguno.

El trasfondo de la molestia del gobernador estaría relacionado con la narrativa que predomina actualmente en redes sociales y medios digitales, donde las menciones sobre su figura no se centran en los proyectos y apoyos de alcance nacional que recibe Puebla, sino en la confrontación constante con periodistas críticos de su administración.

En particular, la conversación digital se ha concentrado en el caso del periodista Rodolfo Ruiz, director del medio digital e-consulta, a quien el gobernador ha señalado reiteradamente desde la tribuna de la “Mañanera”, incluso advirtiendo sobre posibles acciones legales en su contra. Aunque Armenta ha negado realizar persecución contra quienes cuestionan a su gobierno, este caso se ha convertido en un referente de la relación tensa entre su administración y la prensa crítica.

Además, el señalamiento no se limita al ámbito periodístico. Activistas que han denunciado presuntos excesos y errores del gobierno estatal también han acusado represalias, y algunos de ellos se encuentran actualmente privados de la libertad, lo que ha generado cuestionamientos sobre la congruencia entre el discurso oficial y las prácticas gubernamentales.

Si bien el gobernador busca definir su administración como un gobierno transformador, las fallas reconocidas en su estrategia de comunicación y la confrontación recurrente con periodistas y voces críticas proyectan una imagen que, para diversos sectores, contradice ese objetivo y revive prácticas que el propio mandatario asegura querer dejar atrás.