Cuéllar exhibe el «legado de caprichos» del pasado y amarra hospital regional tras visita de Sheinbaum
En un emotivo mensaje en Apetatitlán, la gobernadora contrastó las 6,000 obras de su gestión con los «elefantes blancos» de sus antecesores; con la voz entrecortada por la emoción, anunció un hospital de 5,000 millones de pesos.
Por: Víctor Rodríguez / DT Más Noticias Apetatitlán de Antonio Carvajal, Tlax.
En un acto que transitó de la estadística fría a la emotividad política, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros encabezó la entrega de obra pública en el municipio de Apetatitlán, enviando un mensaje fulminante a las sombras de los exmandatarios Héctor Ortiz Ortiz y Mariano González Zarur. Sin mencionarlos por nombre, pero apelando a la memoria colectiva, la mandataria sentenció que su administración no heredará «elefantes blancos», marcando una distancia ética con las pifias que paralizaron al estado en décadas pasadas.
El anuncio: Un hospital de 5,000 mdp para Tlaxcala
El momento más álgido de la jornada ocurrió cuando Cuéllar Cisneros reveló un giro inesperado en la agenda de salud estatal. Con la voz entrecortada por la emoción, la gobernadora anunció la construcción de un nuevo Hospital Regional con capacidad para atender a más de 2,500 personas, el cual contará con una inversión superior a los 5,000 millones de pesos.
Lo que originalmente era un proyecto a futuro autorizado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dio un vuelco tras la reciente visita de la ejecutiva federal a la entidad. Según relató la gobernadora, la rapidez con la que Tlaxcala concretó el Polo de Desarrollo fue la clave para que Sheinbaum cambiara de opinión: el hospital ya no será una promesa de largo plazo, sino una construcción inmediata que quedará terminada y equipada dentro de la gestión de Lorena Cuéllar.
»Es un logro que se queda para los tlaxcaltecas», expresó la mandataria, subrayando que esta gestión directa asegura una obra de alto impacto social antes de que concluya su sexenio, evitando que el proyecto se convierta en una promesa de papel o en un esqueleto de concreto más.
El contraste: 6,000 obras frente a los «caprichos»
La gobernadora presumió un ritmo de trabajo que calificó de «histórico»: más de 6,000 obras ejecutadas en lo que va de su administración, lo que arroja un promedio de seis acciones diarias. Este despliegue de datos sirvió como antesala para poner el dedo en la llaga sobre la herencia de quienes la antecedieron, cuyas pugnas personales terminaron costando millones de pesos a la ciudadanía.
Aunque la mandataria evitó citar nombres, la referencia a los «elefantes blancos» remite inevitablemente a los conflictos judiciales y técnicos que marcaron los periodos de Ortiz y González Zarur:
El «Puente del 2001»: Una obra de diseño deficiente que privilegiaba un sentido sobre el otro y que hoy obliga a una inversión millonaria para corregir ese «fatal error» en la vía Tlaxcala-Puebla.
De Teatro a Instituto: Las actuales instalaciones del IPN, que nacieron como un proyecto cultural bajo una administración y quedaron como un esqueleto de concreto abandonado durante años debido a pleitos legales entre ambos exgobernadores.
Análisis: Eficiencia contra el cemento inútil
Al señalar que fueron los tlaxcaltecas quienes pagaron el costo de estos «caprichos gubernamentales», Lorena Cuéllar busca consolidar una narrativa de eficiencia frente al caos del pasado. El anuncio del hospital, marcado por la evidente emoción de la mandataria y el peso de una inversión de 5,000 millones de pesos, funciona como el sello de una administración que intenta demostrar con hechos «cómo se debe gestionar la obra pública».
El reto de Cuéllar Cisneros será asegurar que este volumen masivo de obras y recursos mantenga la calidad técnica necesaria para no replicar los errores que hoy critica. Por lo pronto, el dardo está lanzado: en Tlaxcala, la gobernadora parece haberle cerrado la puerta a la era de los edificios vacíos y los conflictos de ego que frenaron el desarrollo regional.
